La Vocecita

Autenticidad

Hola otra vez.

Seguimos tirando del hilo, y al tirar nos encontramos con “la Vocecita”.

¿Qué es esto de la Vocecita?

Bueno, la hemos visto cientos de veces representada en los dibujos animados. Sí, hablo de esos dos personajes; el angelito y el diablillo.

¡Vaya! ¿Y qué tienen que ver estos muñequitos con las creencias?

Pues tienen todo que ver. Cada uno de esos personajes resume y asume parte de nuestras creencias. En realidad, aunque se presentan como dos, en muchos casos hay algunos personajes más. Cada uno de estos personajes es a la vez; un ser protector y  un ser limitador.

Por un lado nos protegen de errores cometidos en el pasado. Aunque también a través de ellos habla todo lo que hemos ido aprendiendo de nuestros padres, profesores, amigos, cultura, religión, estrato social… Como digo, nos protegen de errores propios o ajenos.

Estas vocecitas aparentemente inofensivas, incluso simpáticas, en mi opinión son altamente limitantes. Digo esto porque se construyen en el miedo al dolor y en el deseo de placer.

“La columna izquierda”

En coaching se le llama a esto técnicamente “la columna izquierda”. ¿Porqué se le llama así? pues porque el señor que describió su existencia lo representó en dos columnas. Imagina una hoja de papel con una raya de arriba hacia abajo en el medio de la hoja. En el lado derecho este señor apuntaba lo que la persona decía y el izquierdo lo que la persona pensaba realmente pero no expresaba públicamente. Osea lo que pensaba mientras escuchaba y preparaba lo siguiente que iba a responder.

Puedes probarlo y comprobarlo tú mismo. Cuando hables escucha lo que piensas. No en todos los casos, pero si en muchos, tienes una conversación interior contigo mismo que no comunicas.

¿Es hipocresía? ¡No! ¡Es supervivencia!

Lo ideal sería que ambas columnas en esa hoja fueran idénticas. Sin embargo en un mundo tan falto de autoestima y amor hace que el otro se sienta herido. Por tanto evaluamos unilateralmente que es lo que el otro puede aceptar de lo que nosotros realmente pensamos.

Hora bien, tengamos en cuenta que también nosotros tenemos esa misma falta. Así que sería interesante evaluarnos para conocer que cosas estamos dispuestos a escuchar y como han de decírnoslas.

Es un juego sutil de evaluación de daños constantes y es tan automático que se hace transparente.

Un juego hipócrita.

Esta vocecita se sustenta en nuestras creencias del bien y el mal. Eso que decidimos contar o no contar, dice mucho de lo que somos. ¿Tengo miedo al rechazo? pues sacrificaré mi autenticidad. Mi vocecita me dirá en esa columna izquierda:

— ¡Eh! no digas eso. Si se lo dices, no le vas a caer bien. Dile esto otro que creo que le gustará más. —

Es un juego hipócrita de protección mutua. Pero también es un juego de exploración y acercamiento. Un juego donde poco a poco la columna izquierda se hace cada vez más transparente o más opaca.Autenticidad

¿Con quién te encuentras más a gusto?

Piénsalo un poco, ¿con que  personas te encuentras más a gusto?

Es casi seguro que con aquellas en las que en vuestras conversaciones solo existe columna derecha. Esas con las que sabes que cualquier cosa que te digan, por dura que sea, la recibes con amor, porque sabes, que esa persona te ama y solo desea lo mejor para ti. Son esas personas en las que confías porque son sinceras, y lo son, porque te dicen lo que piensan. Son ese tipo de personas las que te sirven de faro para contrastarte con seguridad en el mundo y te permiten de forma sincera y consciente saber quien realmente eres y cual es el camino que aun te queda por recorrer.

Estoy seguro de que tú eres una de esas personas para alguien. ¿Cómo te sientes pudiéndote expresar tal y como eres? ¿Cómo te hace sentir esa comunicación?

Tengo una buena noticia. Eso que sientes, es la satisfacción de ser auténtico. De ser realmente tú.

 

¿Te has preguntado porqué no puedes ser auténtico/a en todo momento?

¿Te has preguntado que pasaría si empezaras a serlo en todo momento?

Bien, te voy a adelantar algo:

Muchas personas de tu vida desaparecerán porque ya no les das los que desean.

Que otras tantas te lucharán y te pedirán que vuelvas a ser como antes, ya que tu cambio les fuerza a cambiar a ellos.

Que, si todo el mundo a tu alrededor te empieza a considerar odioso, esto puede significar dos cosas:

A) Realmente lo eres pero lo ocultabas, por tanto ya conoces donde tienes un arduo y maravilloso trabajo de mejora.

B) El lugar donde te encuentras limita seriamente tu crecimiento y tu felicidad.

Que si te mantienes en esa autenticidad empezarán a llegar a tu vida personas que apreciarán lo auténtico en ti.

Puede ser, …y solo puede ser, que algunos de los que se fueron comiencen a reconocer lo auténtico que hay en ellos gracias a la valentía de mostrarles auténtico que hay en ti.

Una última cosa:

Las personas auténticas son respetuosas.

No debemos confundir autenticidad con mala educación.

Los demás, por hipócritas que nos parezcan, tienen todo el derecho de ser como son. Así como nosotros lo tenemos de ser como decidimos ser.

Gracias por escuchar.