Distinción entre Emoción y Sentimiento

peluches_al_aire

 

“Los Sentimientos dan libertad, las Emociones nos la roban.”

Es solo mi opinión, pero una emoción suele ser algo adictivo. Una vez vivida necesitamos más, buscamos más, sentimos su falta y forzamos nuestra vida para volver a tener ese más de ese subidón.

En cambio, el sentimiento es algo interno, nos pertenece, es nuestro. No viene de fuera. Permanece en el tiempo y nos define más profundamente como personas. Los sentimientos potencian nuestra autoestima y nuestro autoconocimiento. Nos dan Paz, y con ella, libertad.

Las emociones son como montañas rusas, alegría y tristeza, odio y amor, euforia y depresión. Subiendo y bajando, siempre perdurando, arriba y abajo, arriba y abajo…

Como cualquier ser humano las he experimentado, y tras sufrirlas por mucho tiempo me di cuenta que convertían mi vida en un tiovivo, siempre dando vueltas, preso del deseo. ¿Del deseo? Si, las emociones son siempre la consecuencia de un deseo. Piénsalo un momento:

  • Deseo conseguido = Euforia.
  • Deseo no conseguido = Depresión.

Puedes comprobarlo por ti mismo, elige una emoción cualquiera. Luego pregúntate que deseo provoca esa emoción, verás que no te cuesta nada descubrirlo.

Otra cosa de la que me he dado cuenta es de la manipulación de las personas a través de sus emociones. Te ofrezco la emoción de conducir a cambio de comprar mi marca de vehículos. Te ofrezco el placer de la compañía a cambio de una cerveza. Mira cualquier anuncio verás que todos pretenden llevarte a través de emociones al deseo de la compra. Ojo comprar no es malo, lo que me parece ilícito es pulsar las debilidades humanas para llenarlas de más debilidades.

Muchos me dicen: “Pero bueno en eso consiste estar vivo” y admito que llevan toda la razón. Sobre todo cuando aun no entiendes, no conoces o no deseas vivir otra cosa.

En estos tiempos somos adictos a la adrenalina y la polarización. Los extremos son como los mandos de una máquina de pingball moviendo nuestras vidas sin control y sin sentido.

“Adicción es dependencia.”

En todo caso nada es bueno ni malo. Son sencillamente elecciones que tomamos para vivir y experimentar. Sin embargo te presento otra propuesta, dejar de reaccionar y hacernos cargo de nuestra libertad cambiando emociones por sentimientos.

Voy a poner un ejemplo. Todos concebimos el amor de una madre por su hijo como uno de los más elevados ¿Estás de acuerdo?

Bien, que pasa si ese “Amor” está repleto de emociones. Emociones como el miedo a la pérdida, el control, el dolor o la proyección del pasado sobre el hijo amado entre otras. ¿Es eso amor? ¿A quién coloca primero esa madre? ¿A su hijo?

“La limitación es hereditaria.”

Cada limitación está asociada a una emoción y nuestros hijos viven y sufren todas nuestras emociones. Permíteme preguntarte ¿Aun no te has dado cuenta que terminan asumiéndolas como propias por amor?

He tardado tiempo en aceptarlo, lo confieso. Pero las emociones son una energía más, como lo son la electricidad o el calor. De hecho, a mi entender, son bastante más peligrosas. Estamos tan acostumbrados a vivir en ellas que somos inconscientes del daño que hacen; a nosotros y a los que nos rodean. Por ejemplo por más insensible que soy, no puedo evitar sentir lo desagradable que es estar al lado de una persona negativa o una irascible. Casi me dan calambre al acercarme.

“Un sentimiento nos da tanta libertad como la libertad que nos damos para sentirlo.

Los sentimientos no piden, no exigen, no desean.”

Los sentimientos se sienten, se viven sin urgencia. Los sentimientos son, sin más. Un sentimiento de amor no pide ser correspondido. Solo siento amor con independencia de cosa o persona. Es mío no por posesión, sino por vivencia. Es un derecho ganado que forma parte de lo que soy.

Al contrario de lo que muchos acostumbramos a pensar, un sentimiento puede ser tanto o más potente que cualquiera de las emociones. ¿Pero sabes porque pensamos así? Porque no nos damos la oportunidad de sentir por miedo al dolor.

El sentimiento de amor, no pide, no exige reciprocidad. No la necesita, porque, al menos yo, me siento sobradamente pagado solo por sentirlo.

“La emoción del amor duele si no es correspondida.”

Fíjate, te saca de ti mismo y te obliga a que para obtenerla, dependa de algo externo a ti. Que conste que en mi vida me he enamorado así, no una, sino varias veces, y bueno, como casi todos no fui siempre correspondido. En mi caso al menos, admito que más que amor se convertía en un absoluto infierno. ¿Entonces eso era amor? o ¿era deseo insatisfecho?

El tiempo tiene una gran virtud y es que termina colocando las cosas con perspectiva. En este caso me permite ver muy claramente como trabajan dos grandes socios: El deseo y el dolor.

Es solo mi opinión pero los sentimientos se expresan en el corazón. Las emociones en cambio se expresan del estómago hacia abajo, y algunas más abajo aun… ya me entiendes.

No hay nada mejor o peor, solo necesidad de experiencias. En mi caso soy novato, pero una vez probada la experiencia de comenzar a sentir, la prefiero y la recomiendo.

No se que opinas tú, pero un mundo basado en sentimientos creo que sería un mundo mucho mejor y mucho más amable.

Gracias por escuchar.