Carta a un Maestro

Carta a un Maestro

Estimado Maestro,

Hace ya días que esta carta debería de estar en tus manos, los vientos de mi vida han ido haciendo volar los papeles, pero en realidad no tengo ninguna excusa para este retraso.

El perder los papeles es algo que me sucede de vez en cuando en la vida, recuerdo el día en que te conocí, ese día el viento sopló tan fuerte que se llevó libros enteros, rompió esquemas y abrió puertas que nunca deseé volver a cerrar.

Desde ese día me cuesta trabajo no estar a tu lado, espero que esta confesión no te incomode, pero desde hace ya años no encuentro a nadie tan interesante como tú. Mi vida, desde que te conocí, ha ido llenándose de colores.  Has ido pintando en mi lienzo gris, dándole la viveza y alegría que le faltaban. Aunque alguna vez puedes notarme distante, poco atento, es porque los vientos de otros mares me alejan de ti. Pero debes saber que siempre has sido y serás mi ancla y mi timón.

Quiero que sepas que gracias a ti jamás me pierdo, porque cuando me desoriento, cuando no encuentro el norte, busco tus ojos y recuerdo que ya me perdí en ellos mucho tiempo atrás.

Disculpa mi atrevimiento, pero después de tanto años me permito expresarte sinceramente mi amor. Un día hice promesa de amarte siempre y te expreso mi intención de renovar mis votos cada día. La vida me dio la oportunidad de conocerte y le doy las gracias por este regalo, sin lugar a dudas el mejor que he recibido nunca.

Espero no sonrojarte con esta confesión, deseo ser correspondido con tu amor y después de tan largo tiempo conociéndonos mi corazón lloraba por expresar lo que siempre a tenido y tendrá en su interior.

Te ofrezco mi mano para navegar junto a ti el nuevo MAR que nos acoge, me espera un largo viaje lleno de aventuras, retos y espacios por descubrir. Dejaré que el viento sople sobre la vela de nuestras manos unidas. Dejaré que me guíes hacia la nueva era que nos espera y de la que somos parte y hacedores.

No quiero ir solo, nunca lo he querido, tu compañía ha hecho el viaje hasta aquí, hermoso y llevadero. Te pido que agarres fuerte mi mano para así poder mirar junto a ti el futuro con la seguridad de que todo lo que viene va ha ser mucho más pleno y bello que lo que iremos dejando juntos atrás.

Atentamente tuyo,